domingo, 29 de agosto de 2010

Cómo ser un peatón en Guadalajara....

Lo primero que deberá usted hacer, es lentamente desprenderse del miedo a morir que le ha crecido desde pequeño, deberá separarse de todo ese dilema antropológico con la muerte, aceptar que cada paso puede ser el ultimo, que cada cruce puede ser el final.
Si es usted un experto en las "artes" taurinas, ya lleva una gran ventaja puesto que hacerle la Media Verónica a un taxista neurótico no le representará tanto temor, como a aquellos que nunca nos enfrentamos a un grandísimo toro.
Tenga su testamento al día, yo le recomiendo que deje todas sus pertenencias a su perro o a su gato, como ha sido moda entre algunos gringos adinerados, esto despejará el interés de algún pariente mal habido por hacerse de un dinerillo y pasarle un par de ruedas por encima.
 Olvídese de las míticas reglas de vialidad: que el paso de cebra, que los semáforos. Aquí como diría sabiamente mi padre, es la pura ley de la jungla.
No baje la guardia ni un segundo, tiene usted demasiados enemigos para enfrentar, el transporte público y el privado son solo el inicio, habrá otros peatones, vendedores ambulantes, peligros que usted ni siquiera puede imaginar.
Mire siempre a los dos lados al cruzar una calle, no importa si es Av. la Paz, y usted esta bien convencido que la circulación corre hacia un solo lado, !mire a los dos!, nunca se confíe ni de los sentidos de las calles, y mucho menos del sentido común.
Jamás crea a un automóvil lo que anuncie con las direccionales, varios de nuestros compañeros han caído por esta incredulidad, el auto es su enemigo, tanto como camiones y camionetas, motos y bicicletas, sobre todo estas últimas que se le arrojan a uno encima sin piedad por la banqueta.
Camine siempre de buen humor, cantando y silbando, piense cosas que le den paz.
Finalmente si a usted le atropellan cierre bien los ojos y recuerde, que ser peatón en estos tiempos es mas peligroso que domesticar leones,  y que nuestra triste profesión de caminantes inicia con un pie cruzando el umbral de la puerta, sin saber jamás cuando termina.
Disfrute su paseo

1 comentario:

  1. Me reí hasta que me quedó el saco... Confieso que voy en bici por las banquetas, sintiéndome poderoso y que le he sacado sustos a más de un peatón o peatona (?).

    En italiano peatón se dice "pedone". Tal vez se deba a que van de susto en susto.

    Saludos.

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